La máquina para soldar es un equipo que debe ser manipulado con total cuidado, aunque tampoco es difícil de utilizar. Su origen fue una corriente directa que contenía electrodos de carbón y distintos acumuladores.

En el mercado existen muchas marcas y modelos de soldadoras, pero todas se dividen según su tipo de salida, que son dos: corriente alterna y corriente directa. Por lo general, es más común encontrar las primeras máquinas de soldar porque son más económicas y eficientes.


Una máquina soldadora está dividida en cuatro partes, que son:


Partes fijas: encontramos el chasis, tapa de frente, ducto armado, tapa posterior, tapas laterales, abrazadera para capacitor, bafles laterales y cubierta.


Partes eléctricas: la pieza principal es el motor ventilador, pues de él depende el funcionamiento de la soldadora.


Partes electrónicas: capacitor, diodos, placas rectificadoras y filtro rectificador.


Partes mecánicas: tenemos cinta indicadora, perilla para manivela, resorte de cinta, soporte de flecha, interruptor de línea millar, tablero porta bornes y un empaque para base de gancho.


Cuando utilices estos equipos recuerda respetar las siguientes reglas de seguridad:


  • Utilizar guantes y botas de cuero, así como gafas de seguridad.
  • Ponte ropa resistente al fuego, que sea de lana o algodón. Evita telas sintéticas.
  • Colócate orejeras o tapones para los oídos.
  • Revisa la condición de los cables, clavijas y enchufes para evitar cortos.
  • Ten a la mano un extintor o bote con agua.
  • Despeja el área de trabajo y nunca estés solo al utilizar la máquina para soldar.


Fuente: ecured.cu